skip to main |
skip to sidebar
Resulta que, finalmente comprendí a donde iba todo esto, que ponerme metas era sólo el comienzo para seguir un nuevo camino, que los sentimientos no mueren pero se calman, y que puedo vivir tranquila a pesar de las tristezas... seguir caminando*
Y me dí el tiempo para pensar, para volver a enamorarme de lo que era mio desde un principio, para volver a dejar que las palabras inundaran mi mente y para dejar el corazón abierto a cualquier nueva oportunidad
Perdí el anímo en mi vida, todo estaba incompleto, mis ojos no podía ver otros ojos por temor a que vieran algo que yo no quería mostrar. Sentí que nadie me conocía lo suficiente como para notar mi repentino cambio, y todo iba bien, hasta que alguien me miró, me detuvo y vio en mis ojos eso que tanto miedo me daba mostrar y con un par de palabras me hizo llorar. Y quise correr, pero tomaron mi mano y me hicieron volver. Y desde ese momento perdí la vista, desorientada, y seguí caminando. Hasta hoy
Y pasó un año de la nada, y nuevamente te ví, te hablé, caminé junto a ti, pero el corazón ya no latía, estaba muerto frente a ti... no significó nada para mí... una sonrisa
Y sentí como el tiempo se detenia, como la neblina tapaba mi vista, como los sueños se desvanecian, como ya ni mis pies me sostenian; perdí las fuerzas, las ganas de seguir despierta, me hundia, y mi mente sólo decía "ya se fue", y sentía que nada podía hacer, me sumergí en lo más profundo de mi mente y todo parecía que iba directo hacia un final... Sobreviví
Atrás quedaron los juegos de niña, que corría por la casa en busca de sus juguetes...
Atrás quedaron los caprichos de princesita, que era capaz de pedir el mundo por ser feliz...
En el olvido quedó la adolescente indesisa, que no sabía si tomar la chaqueta azul o la rosa...
Atrás quedó la chica enamoradiza que dibujaba corazones y escribia su nombre en cada hoja de sus cuadernos...
Atrás quedaron todas esas etapas, todos esos recuerdos, los juegos, los caprichos, las indesisiones...
Atrás quedaron los amores de niña... y atrás quedamos tu y yo...
Sentimos como la sangre corre por nuestras venas, como tenemos la vista puesta en el futuro, como tenemos la mente fría y el corazón abierto a las oportunidades que se nos puedan presentar. Sentimos como todo en nuestro alrededor cambia y vemos que todo esta más claro. Despúes de todo, creemos, que el sufrimiento del pasado era simplemente un camino equivocado del cual hemos podido regresar, pero eso no quiere decir que nos arrepentimos de haberlo tomado, porque a pesar de todo aprendimos y aprendimos lo suficiente como para fortalecernos más de todo y no ser tan débiles como antes, no ser los de antes...