jueves, 30 de abril de 2009

oxidada en tristeza


Trato de seguir adelante, pero a veces es tan difícil. Hay momentos en los que me encantaría poder vivir encerrada en mi habitación, con mi música y mis elementos favoritos, sin tener en cuenta todo lo que está pasando afuera, sin tener en cuenta a nadie ni lo que piense de mí. Pero es entonces cuando la alarma suena y acá estoy otra vez, viendo qué puedo hacer para terminar ese día lo menos rota posible. Hoy me dijeron que todo tiene que ver con mi falta de autoestima. Y es así, no es ninguna novedad que no creo en mí. Es principalmente por eso que no creo en nadie ni en nada. No creo que haya nadie para mí, no creo que pueda ser capaz de volver a querer a una persona como quise en algún momento, no creo que viva lo suficiente como para decir el día que me muera: ¡Qué buena vida!, no creo, no creo, no creo.

miércoles, 29 de abril de 2009

Lloré....


Lloré hasta sentir las lágrimas secarse en mis dedos. Lloré hasta respirar profundo y darme cuenta de que ya nadie me hacía bien. Lloré hasta entender que estaba sola y desprotegida en este lugar. Lloré hasta perder la conciencia y sentirme completamente inútil. Lloré, porque comprendí que nada era capaz de hacerme sentir viva y, hasta a veces, poder arrancarme una sonrisa; nada podía ser tan sorprendente y real al mismo tiempo. Lloré porque sentí tu ausencia, esa que hasta hoy nunca había estado, y por fin logré darme cuenta de que en realidad, aunque me cueste aceptarlo, no es culpa de nadie ni de nada lo que me sucede. Lloré, porque por primera vez en mi vida me sentí realmente sin apoyo, sin amigos, ni nadie a quien recurrir cuando la soledad corta mis palabras y ahoga mi respiración, gozando una dulce venganza de mis errores y tropiezos. Y fue así como me ví de nuevo en esta habitación tratando de recordarte, recogiendo los pedazos de tu boca, armando de a poco tu risa y sepultando otras voces, para poder entre ellas distinguir tus susurros; y sin querer entenderlo, cuando ninguna de las fichas encajaba, entendí que te había olvidado y que además, había olvidado tantos sueños y tantos otros recuerdos felices. Lloré, porque sólo tenía viejos recuerdos, algunas imágenes borrosas de las que casi no distinguía tu lejana y triste mirada. Lloré hasta creerme feliz por un instante, hasta que sin motivos empecé a reír sin parar, sin llegar a entender completamente que estaba haciendo. Lloré hasta verte al lado mío, secando con tanto amor mis lágrimas, tratando de aliviar mí llanto. Lloré, porque de alguna manera me estaba resignando a seguir cada minuto y cada segundo sin tu compañía. Lloré porque creía sentirme fuerte y comprendí que vos me dabas esa fuerza capaz de hacerme sentir el aire rozar con mis labios; lloré porque nunca te diste cuenta de que todo lo que hacía era solamente por vos, porque nunca sentí que mi esfuerzo era suficiente para que te sintieras orgulloso de mí. Lloré, porque vivía cada día sin vivirlo, creyéndome feliz, convenciéndome de que todo lo que hacía estaba bien. Vivía sólo para entregarte hazañas, mis energías, mi vida en un segundo y poder sonreír al saber que te quedarías sólo por mí. Y después de eso, volví a entender que cada cosa que hacía era inútil, que a nadie le importaba verdaderamente lo que hacía o dejaba de hacer. Y lloré, para descargar de una vez por todas, todo el dolor que me ocasionaba sentirme tan poca cosa, de pronto me había olvidado de cómo era sentirse orgullosa de una misma, lloré porque te extrañaba por primera vez y no podía hacer nada para recuperarte. A pesar de mis intentos siempre hay algo que supera mis fuerzas y me derriba haciendo caer una y otra vez de la misma forma, en el mismo lugar, lastimando mi dignidad. Fue así, que al saber que te habías ido perdí todas las ganas de seguir; tal vez me acostumbre demasiado a tenerte cerca y a que me transmitieras cada día un poquito de tu filosofía, porque de cada día hacías una historia diferente. Antes de que llegaras no confiaba en nadie, ni siquiera en mí, y la verdad es que siempre supe que algún día te iba a perder, porque lo bueno nunca dura mucho (al menos para mí) y lloré como tantas otras veces, a escondidas, para no defraudarte. Lloré, porque te necesitaba más que nunca, más que siempre y la noche recién comenzaba.

martes, 28 de abril de 2009

cansada y sin ganas


No, no. Hoy no. Hoy no estoy para escucharte, no estoy para vos. Estoy cansada. Cansada de aburrirme, cansada de planear y planear; cansada de pedir permiso; de pedir disculpas. No estoy para nadie. No estoy para hablar de mí, no quiero hablar de él. Estoy cansada, sí, cansada de pensar en todos; cansada de pensarlo todo. Cansada de extrañar; de querer todo lo que no es mío. Cansada de intentar arreglar las cosas; de no verte ni tenerte. Estoy cansada de mí. Estoy triste.

lunes, 27 de abril de 2009


Me cansé de idealizarte y convertirte en el héroe de mis pesadillas, me cansé de esperar horas por un segundo en tu mirada, me cansé de mirar en tu ventana con la ilusión puesta en tus ojos, me cansé de inventar historias con final feliz que recaen sobre mis derrotas, me cansé de buscar la palabra perfecta para complacerte, me cansé de tus ojos oscuros que ya no me dicen nada, me cansé de que duermas con otras mientras duermo a solas soñando contigo, me cansé de tus labios porque ya no me los creo, me cansé de sonreír por ti, de llorar por ti, de respirar por ti, me cansé de hacer de esta historia una tragedia. Que te vaya bonito, sonreiré mientras tus ojos me busquen en la noche y tus inocentes labios me susurren al oído palabras sin razón, sin saber que nunca seré tuya, que nunca recorrerás mi cuerpo en busca de un deseo prohibido, que nunca viajarás de mi mano hacia el horizonte, que nunca inventaremos palabras para una historia de amor, que nunca más jugaremos al deseo ni a la seducción, que nunca mis labios sinceros te susurrarán TE QUIERO, que nunca dibujaré un amanecer en la oscuridad de tu noche, que nunca pasearé por el mundo de tu mano, que nunca más mis ojos te sonreirán con ilusión, que no serán mis brazos los que te protegerán del frío. Hay que ver lo que te has perdido.

domingo, 26 de abril de 2009


Hay algunas cosas que a pesar de hacernos daño, o de doler, que a veces es lo mismo y a veces no, no queremos olvidar. Otras querríamos olvidarlas y están grabadas a fuego en la memoria, tatuadas con lágrimas en las mejillas, esculpidas en las arrugas de la frente. Yo no quiero olvidar que hay mañanas que amanecen mejor, ni quiero olvidar por qué. No quiero olvidar que hay ojos que no necesitan mirar para contar porque se adivinan en la distancia. No quiero olvidar que hay amores que matan y puños que atan. No quiero olvidar que el mundo lo construyo yo cada minuto, y si pierdo un minuto pierdo mi mundo. No quiero olvidar que la risa no siempre es más fácil que el llanto, pero tampoco siempre es más divertida. No quiero olvidar que estoy viva ni que mañana puedo no estarlo. No quiero olvidar que el amor existe, que alguna vez quise y me quisieron, y que a veces el amor duele tanto como el desamor, o incluso más. No quiero olvidar algunos besos, algunos lugares, algunos amaneceres, algunas personas. No quiero olvidar el olor de un bebé, ni una risa infantil, ni el primer adiós. No quiero olvidar. No quiero perder cosas. No quiero que con el paso de los años olvide como me sentía en mi cumpleaños cuando era niña. O la primera vez que ví el mar. O aquellos veranos en el pueblo con los abuelos. Aquellas tardes jugando en casa. Aquellos momentos, Aquellos años. Aquellos días. Aquella vida.

sábado, 25 de abril de 2009


Ocurre que a veces, hay oportunidades en las que crees que no hay forma, que las cosas salgan al revés y te jugas al todo o nada, balanceándote en la cornisa del error, confiado en que no caerás nunca, pero ocurre que si podés caer. Ocurre que a veces, la vida se te cambia en un segundo, tu mundo deja de ser tuyo, ya no hay algo que tengas que entender, porque no reconoces nada. Ocurre que a veces, de pronto y sin pensarlo, llegas a divisar la cornisa desde tu fosa y añoras los tiempos en los que caminabas desprevenido, y una sonrisa se dibujaba en tu boca. Ocurre que a veces, lloras sin lágrimas, lo que pudo ser y no fue, lo que fue y nunca será de nuevo, lo que es y no te gusta que sea, lo que querés que sea y no será jamás.

martes, 21 de abril de 2009

Me disculpo


A falta de no encontrar a quién contárselo por tenerlos ya cansados, a falta de no poder llamarte y menos decírtelo en la cara y a falta de no poder escribirlo directamente en un correo: Lo hago de la manera que menos duele. Comienzo disculpándome, me disculpo por seguirte insistiendo, por seguirte viendo todos los días en las caras de personas que no saben, por pensarte desde la mañana hasta la noche, por encontrarme sin vos. Me disculpo por llorarte aproximadamente 2 noches por semana, por estar segura de que estás mejor que yo. Por reclamar cosas que ahora nada más no tienen sentido y por reclamarme cosas que no llevan a ninguna parte. Quiero también disculparme, por no dejarte en paz y atormentarte con post necios y por estar preguntándome constantemente como estás. Me imagino que es bastante duro sobrellevar algo y sobre todo es más duro si hay alguien recordándote el pasado. Por esto último es que me disculpo más, por no poder dejarte ir, por no poder entender y por nada más no hacer nada para remediarlo. Me disculpo también por seguir queriéndote. Me disculpo por esta carta que no lleva a ningún lado y me disculpo también por nunca tener la respuesta ni la solución y ni siquiera un asomo de seguridad. Me disculpo conmigo misma, por nada más no poder soportar esto. Me disculpo, por no entender. Esta carta termina acá, no doy respuestas, pero sí quiero dejar claro algo: Hacé lo que te haga más feliz.

Despues de ti no hay nada MAS

Despues de ti no hay nada MAS

Cuando pienso que el mundo es frio, triste y cruel, aparece alguien como vos y arruina todo GRACIAS!

Empezaron a atormentarme una serie de reflexiones que no se me habian ocurrido antes

Empezaron a atormentarme una serie de reflexiones que no se me habian ocurrido antes
no sabia que me proponia a herirlo tan despiadadamente

Esta actitud puede parecer una locura, pero se verá hasta que punto estuvo justificada...

Esta actitud puede parecer una locura, pero se verá hasta que punto estuvo justificada...
Tambien el parecia estar solo

No pasa nada, estoy mas normal que nunca y SIEMPRE escucho esta cancion

No pasa nada, estoy mas normal que nunca y  SIEMPRE escucho esta cancion
El amor es como las plantas, necesita agua, luz, y muchos cuidados

Hablas y no te escuchas, deberias aprender que esto no se basa de pretextos

Hablas y no te escuchas, deberias aprender que esto no se basa de pretextos
Es que no existe modo de perderme en tus silencios cuando callas ese te quiero

Y llegaste tu y me has inundado mi alma de tranquilidad

Y llegaste tu y me has inundado mi alma de tranquilidad
Me has llenado el corazon de vida

Si te sientes perdido con tus ojos no has de ver, hazlo con tu alma y encontraras la calma

Si te sientes perdido con tus ojos no has de ver, hazlo con tu alma y encontraras la calma
Siento del viento celos por acariciar tu cara cada mañana